sábado, 20 de noviembre de 2010

Concurso de Doce de dicimebre

Dentro de un mes será doce de diciembre, y para celebrar que llegamos a esta fecha quería convocar el Primer Concurso de Relatos de Doce de diciembre. El tema será libre, con el único matiz de que tiene que tener alguna relación con esta fecha: el doce de diciembre. El ganador se llevará un ejemplar de la novela Doce de diciembre, firmada por el autor, es decir, por mí.
Las bases son las siguientes:
1. Podrá participar en el concurso cualquier persona residente en España.
2. El tema será libre, pero con alguna relación con la fecha "doce de diciembre".
3. Los relatos ocuparán un máximo de tres páginas en DIN-A4, con letra Times New Roman, interlineado doble.
4. El premio será un ejemplar de la novela Doce de diciembre firmado por el autor.
5. El concurso podrá ser declarado desierto en el caso que el jurado lo crea oportuno.
6. Los relatos serán enviados en formato .doc a concurso@docedediciembre.tk. El asunto del correo electrónico será el título de tu relato.
7. La fecha límite para enviar vuestros mensajes será el doce de diciembre de 2010, incluido.
8. Cada concursante podrá enviar un solo relato.
9. La propia participación en el concurso implica que has leído y estás de acuerdo con las bases del mismo.

jueves, 21 de octubre de 2010

Descripción


Está apoyada en su soporte, como esperando que la utilice. La luz de la lámpara de mi cuarto se refleja en el brillo de su negra pintura. Su forma, estilizada; sus colores, una buena combinación del negro y el crema. El tacto, liso, perfecto para deslizar la mano izquierda por el mástil. Su olor, el de la madera barnizada. Su sabor, el metálico de sus seis cuerdas o el de sus frías clavijas de hierro. Su sonido... las mágicas melodías de los riffs, punteos o ritmos con acordes que puedo crear con ella.

lunes, 11 de octubre de 2010

Otra web

Y como novedad hoy os presento otra web en la que estoy trabajando. Se trata de una web que estoy haciendo como "emprendedor", es decir, más ligada al ámbito empresarial que al literario, debido a la carrera que estoy estudiando. En esta web pretendo ir publicando las ideas de proyectos de empresas o cosas varias que se me vayan ocurriendo acerca de empresas y demás. Bueno, sin más, aquí tenéis el link, por si queréis pasaros: http://emprendedor.tk
¡Un saludo!

domingo, 3 de octubre de 2010

Trece de diciembre

Escribiré una segunda parte de Doce de diciembre. Intentaré aprovechar los tiempos libres que tenga para hacerlo. La primera parte fue dura, dos años tardé en escribirla y espero no tardar tanto en escribir la siguiente. Trece de diciembre, se titulará. Y será la continuación de la anterior, pero se podrá leer sin haber leído la primera. Esa es la idea. A ver qué tal me sale.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Concurso del blog "Mi locura romántica"


Y para empezar con algo nuevo os presento un concurso que he visto en el blog http://milocuraromantica.blogspot.com/. Se trata de un concurso que hace por haber conseguido cierto número de seguidores, y con el que sorteará un pack de libros.
Estas son sus palabras del blog:

Hace poco tenía que daros las gracias por los 100 seguidores, y prometí traer algún concurso... pero el tiempo ha ido pasando y el concurso para celebrar esa primera centena ha quedado relegado a este nuevo número: 150+1 (que me gusta mucho más... ;P).



Así que he decidido agradeceróslo como más os gusta: con libros. Pero es que además... Es INTERNACIONAL!!! Como leéis, he decidido tirar la casa por la ventana y dar la oportunidad que el lote de libros llegue al otro lado del charco.

Los libros que he pensado han sido los siguientes:

- El libro de Jade de Lena Valenti + pulsera Vanir
- Luna de Tor de Mariam Agudo
- Crypta de Care Santos
- Cualquiera de los Dark - Hunter en bolsillo de Sherrilyn Kenyon

Pero si consigo doblar la cantidad de seguidores (de 150 a 300... sí, una cuenta obvia pero me gusta aclarar las cosas muchíííísimo), añadiré dos libros más de los que informaré si llego a esa cifra (de vez en cuando me gusta ser misteriosa... XD).

Bases:

- Como ya he dicho es INTERNACIONAL, por lo que dónde viváis no importa.
- Obligatorio ser seguidor
- Termina el 16 de octubre que es cuando haré 6 meses en la blogosfera
- Contestar a esta pregunta mándandome un mail: ¿Qué libro es el que más has releído? ¿Cuál es ese que te sabes de memoria?
- Random.org será la "mano inocente" que decida el ganador/a
Bueno, esto es. Yo pretendo participar. ¿Por qué no te animas tú también?

domingo, 12 de septiembre de 2010

En otra dimensión

Hace mucho, mucho tiempo, en un lugar muy, muy lejano, en otra dimensión de este mismo mundo, donde existimos todos, donde vivimos otras vidas que solo en ocasiones soñamos en esta dimensión, ocurrió una historia que tan solo podía ser fruto de la invención de un loco. Esta historia la narraré aquí tal y como me la contaron, en un sueño en el que mantuve comunicación directa con esa alejada dimensión.
Era una bonita mañana soleada de aquel raro mes de septiembre. Hacía calor, más que el que había hecho nunca en esa dimensión en los últimos años. No se recordaba un verano así. Julio había sido mortal. Muchos habían muerto, la mayoría de ellos, ancianos. Otros habían sufrido al menos un desvanecimiento a causa del calor. Unos pocos habían sabido hacerse a las altas temperaturas, bebiendo agua en abundancia y escondiéndose del sol. Viviendo en las sombras. Saliendo durante la noche. Como animales nocturnos que salen a cazar a su presa. Pero ahora era por la mañana. Y ellos estaban dormidos.
Teresa quería disfrutar de esa mañana.
Laura también quería hacerlo.
Eran dos hermanas nacidas de distintas madres. Su padre, Luis, era médico. Había tenido a Teresa con su primera mujer. Murió en un triste accidente hacía 10 años, cuando Teresa era solo una niña. Pero ahora Teresa era mayor. Cumplía 18 años, se había convertido en una mujer adulta. No como su hermana.
Laura tenía 16 años, y envidiaba a su hermana. No tenía su belleza, como no la había tenido su madre. La madre de Laura, con quien estaba casado Luis, una madre que se ocupaba de su hija, y de la de su marido. Quería a Teresa como si ella la hubiera engendrado. La quería como a Laura, a ninguna quería más que a la otra. Y eso Laura no lo soportaba. Era su madre, no la de Teresa. Teresa era hija de otra madre, Teresa era la que triunfaba. La mayor. Y Laura se quedaba con los restos. La hija pequeña. La segunda. Sin la belleza de Teresa, sino más bien con la triste belleza de su madre. La segunda mujer de Luis no era muy guapa, pero tenía un sentido del humor muy agudo. Algo que de ella no había heredado Laura, pero que sí había aprendido Teresa.
Así que Teresa lo tenía todo, y Laura no tenía nada.
Teresa quería disfrutar de esa mañana.
Laura también.
Cada una a su manera.
Teresa iría al centro comercial, pues había quedado con unas amigas para ir de compras.
Laura, a falta de amigas, se las había arreglado para prepararle una sorpresita a su hermana. Una sorpresita malvada. Se había hartado de ella, y por fin iba a destruirla. Para siempre.

Esta historia continuaba en mi sueño cuando, de repente, me desperté. No sé qué pasó en esta historia, pero sé que es cierto que todo esto ocurría en una extraña dimensión a la que accedí soñando. Si quieres saber qué ocurrió, es fácil. Tan solo sueña.
Sueña y... disfruta de las historias de las dimensiones paralelas. En ellas, otras personas sueñan contigo.

lunes, 23 de agosto de 2010

lunes, 9 de agosto de 2010

El mundo de los sueños

Mirando a su alrededor, y no pensando en nada, Sira se encontró a sí misma en un extraño paisaje que solo ella podía haberse imaginado. No había nada más que elementos que tan solo existían en su imaginación, nada que tú puedas hoy imaginar, a no ser que seas ella. Estaba en una fantasía elevada al infinito, una puesta a punto atroz de todos sus sueños, un final estrepitoso donde todos sus sueños se hacían realidad... al mismo tiempo, siendo contradictorios, formando escasos ideales visibles, muchos invisibles, y ninguna realidad vivida. Ninguna de esas fantasías eran resultado de recuerdos de momentos vividos. Ninguno de esos sueños habían sido antes experiencias, todo era fruto de su imaginación.
Sira se movía entre sus sueños como un ave que aletea entre las nubes, volando, desplazándose suavemente, sin giros bruscos, ni dirección fija, ni objetivos, con la mirada en el horizonte invisible de sueños que nunca llegó a tener. Y vivía esa fantasía como si fuera la vida misma, creyendo que cada uno de los objetos de su imaginación que esa realidad fantasiosa creaban era un objeto real, que todo aquello era lo único que realmente existía. No sabía cuán equivocada estaba. Estaba viviendo una realidad que solo era real para ella, pero que era del todo falsa, un sueño tras otro que formaban trombos imposibles, muchas veces fundiéndose unos con otros, llegando a crear realidades contradictorias que solo ella podía llegar a comprender, pero que ni comprendía, ni buscaba en su interior de dónde provenían.
Todo era irreal, de una falsedad tal que, un solo chasquido, un mínimo sonido, podía derrumbarlo todo, derruirlo para convertirlo en las ruinas de la peor de sus pesadillas. La situación era complicada. Viajar por los propios sueños puede llegar a ser peor que viajar entre los recuerdos. Y Sira lo sabía. Por eso, volaba cuidadosamente, a veces rápido, unas más despacio, pero siempre con la tranquilidad que solo en sus sueños le era propia.
Un sueño aquí, otro allá, pero nada más lejos de la realidad. Una visión del mundo, un mundo que solo ella podía comprender. Una visión más allá de la vida y de la muerte. Una visión del mundo de los sueños.
Bienvenidos a la realidad.
Bienvenidos al mundo de los sueños.

viernes, 6 de agosto de 2010

Cumplo años

¡Hoy es mi cumpleaños! Hoy cumplo 18 años. Alcanzo la mayoría de edad... Quiero daros las gracias a todos los que estáis ahí detrás. A mis padres, a mis hermanos, a mis amigos, a los que tan solo son conocidos, a los que sería genial conocer más, y a todos los que seguis esta web. Incluso a aquellos que han entrado en ella solo por error. A todos vosotros: GRACIAS.

jueves, 22 de julio de 2010

Recuerdos

Noche abierta de verano. Agradable brisa. Luna llena, blanca. Rumor de los árboles, que se mueven al son del viento, bailando una sinfonía mágica que sólo ellos son capaces de percibir como tal. Unidad en el ambiente. Disfrute, gozo... cansancio, fatiga de tanto reír. Alegría; sutil, pero alegre, al fin y al cabo. No son carcajadas, son sonrisas que fluyen en el viento. No son más que restos de lo que fueron miradas, sueños...
En una noche así, con el viento rozándome la cara, acariciándome, sólo se me ocurre pensar en una persona. No es que deba hacerlo, pues de hecho, ni siquiera quiero pensar en ella, pero la situación me obliga. Creo que estoy destinado a vivir con esto para siempre. Será mi tortura por hacer lo que hice. Y por hacerlo mal. De haber salido bien, no estaría escribiendo esto. De haber salido bien todo sería muy diferente.
No importa cuándo o cómo, pero el caso es que todos estamos destinados a enamorarnos alguna vez, aunque sea de la persona equivocada. Toda persona se enamora por primera vez, o al menos a eso estamos destinados. Cruel destino, ¿qué tenías contra mí? Mas, sin embargo, tal vez no sea tan malo recordar por siempre el primer amor. Ahora me sienta... extraño, pues no estoy enamorado, pero posiblemente, cuando lo esté de nuevo, pensar en el primero, y en el consiguiente fracaso, me haga intentar conseguir algo más y algo mejor. Ya no sería lo mismo, y eso es justamente lo que debiera ser: un segundo amor, que se convierta en un futuro en uno más de un gran cajón de amores perdidos. O de amores imprudentes.
Es de noche, la brisa entra por la ventana. Los recuerdos vienen a mi cabeza como un torrente de ideas pasadas. Un vaso... ¿Qué he hecho yo para recordar esto? Pero antes, una obra de teatro. Creo recordar que me gustaba el nombre de la protagonista. Era celestial, por así decirlo; como el de aquella que me acompañaba. Creo que los recuerdos me están jugando una mala pasada, ¿no te parece? Aunque, la verdad, para hacer publicidad al propio nombre del blog, esto no es más que un relato de un loco. Porque me temo que estoy loco.
Pronto cumpliré los dieciocho. ¿Qué me deparará el futuro? ¿Amores? ¿Desamores? Eso sería genial. Creo que voy a leer más de Gustavo Martín Garzo. La verdad es que esos dos libros que leí me gustaron bastante.

lunes, 5 de julio de 2010

Poema a los cambios

Cambiar es cosa de valientes,
algo que nunca es fácil de hacer,
muchas veces puede que lo intentes,
buscando siempre el mejor parecer,
intentando cambiar para mejor, siempre,
olvidando los fallos al cambiar cada vez,
sin miedo a los peligros que puedas tener.

Actúa siempre de manera sabia
para que al cambiar, lo hagas para bien,
empieza con cuidado, no lo hagas con rabia,
abre tu mente, no pienses, solo cambia,
si no sabes cómo, cuenta hasta cien,
ponte a pensar qué quieres ser,
así acabarás siendo quien quieres.

El cuento que debes contar no lo sueñes,
trabaja antes con tu propio cambio,
no mientas más, ya no lo intentes,
es bueno saber qué es lo malo que tienes,
y libre serás si encuentras tu sitio,
a donde vas, te lleva el destino,
tus pies te guían hacia tu propia suerte.

lunes, 14 de junio de 2010

Esto es el amor: tú

Esta bella noche de cielo estrellado

sobre el mar la luna brilla encendida,

todo me recuerda a ti, pues eres vida,

o tal vez la vida me haya hipnotizado.


Estrellas que brillan allá en lo alto,

sonreíd y soñad, pues habéis vencido.

Esta batalla en la que habéis nacido,

la batalla del amor, un nuevo salto.


Antes de que el sol salga de madrugada,

mi mente seguirá pensando su nombre,

oyendo su voz, mágica como la nada.


Risas de mujer que me hacen más hombre:

tú eres y serás por siempre mi amada,

última, perfecta, me haces súper-hombre.


ED-BS

martes, 8 de junio de 2010

Hacer ejercicio

Una mañana de abril de aquel año, habiéndome levantado temprano como era mi costumbre, y después de haberme desayunado un buen café y unas buenas tostadas, decidí salir a hacer un poco de ejercicio. Para ello, me vestí unos pequeños pantalones deportivos, mis zapatillas deportivas y una vieja camiseta que encontré en el armario. Estando ya preparado, a eso de las nueve de la mañana, salí a correr.
Era una mañana brillante, el cielo estaba por completo azul y el sol ya había salido del todo, por lo que su calor era apacible, pero no insoportable. Una suave brisa acompañaba mi camino. El piar de los pájaros me abría paso entre los caminos del monte. Me gustaba correr por allí, entre los pinos y los abetos, entre matorrales y arbustos, pues ciertamente, odiaba la ciudad.
Recorrí todo el ancho camino que llega hasta el final de la explanada, donde se encuentran los postes de alta tensión, y decidí descansar por allí, pues había recorrido ya un buen trecho y estaba cansado después de más de tres cuartos de hora corriendo sin parar.
Debió ser cosa del destino el hecho de que me apoyara en uno de los postes de alta tensión sin darme cuenta, para descansar un poco. Sin embargo, el hecho es que, cuando me apoyé, noté un calambrazo tenso, inerte, eléctrico, frío... y me quedé allí para siempre.
Me encontró un par de días después un chico que paseaba con su perro por aquél lugar. Una pena para él, pues fue, verdaderamente, un auténtico susto el que se llevó al verme rígido como una rama, pero muerto como una piedra.
Este es el relato de mi muerte, y he decidido contarlo porque, aunque no era de esperar, me aburro estando muerto, sin poder hacer ejercicio.

jueves, 27 de mayo de 2010

Número 3

Puede ser que sea cierto eso que dicen
en la mayoría de los grupos que existen:
que hay una fuerza superior que rige
y enciende los corazones, y amor lo llaman.
Y la verdad es que ahora es posible

que yo sienta eso o algo que se asemeja
a ese sentimiento que dicen que vive

en miles de personas en la tierra.
Y si en el fondo existe el amor,

y la gente no miente en su experiencia,
si mis sentimientos son eso que cuentan,
y hoy me siento enamorado de veras,
yo reiré para mis adentros, pues es cierto.


ED-BS

domingo, 23 de mayo de 2010

Preguntas

Busco una respuesta en el vacío,
solución a una pregunta que no sé,
un acertijo que surgió en el principio
donde o no había nada, o hay que usar la fe.

Y no encuentro respuesta a esta pregunta
que mi cerebro se hace a sí mismo,
pues me encuentro lejos de mi propio centro,
para llegar a mí he de atravesar un abismo.

Puedo dejar así este poema
pues no responde a mis preguntas,
puedo terminar diciendo que me quema
no sé el qué, pero no importa.

ED-BS

viernes, 14 de mayo de 2010

Canción

Una mirada al pasado,
un sueño que recordar,
una triste sonrisa
y volver a naufragar.
He buscado y no he encontrado
y no paro de buscar
una máscara de risa
que me aparte... de esta realidad.

¿Quién soy?... ¿Quién eres?
Vivimos en un mar de preguntas.
¿Quién soy? ¿Quién eres?
El océano se ha hecho pequeño... para los dos.
¿Quién soy? ¿Quién soy?
¿Y quién eres tú?

Hay muchas formas de mirarlo,
hay muchas formas para amar,
puedes hacerlo deprisa
y sin mirar atrás.
Puedes ser un chico malo,
puedes simplemente pasar,
puedes ser una bota que pisa
que solo quiere aplastar.

¿Quién soy?... ¿Quién eres?
Vivimos en un mar de preguntas.
¿Quién soy?... ¿Quién eres?
El océano se ha hecho pequeño... para los dos.
¿Quién soy? ¿Quién soy?
¿Y quién eres tú?

Na na na na na na na na.
¿Quién eres tú?
na na na na na na na na.
¿Quién eres tú?

¿Quién soy?... ¿Quién eres?
Vivimos en un mar de preguntas.
¿Quién soy?... ¿Quién eres?
El océano se ha hecho pequeño... para los dos.
¿Quién soy? ¿Quién soy?
¿Y quién eres tú?

ED-BS

lunes, 3 de mayo de 2010

Un extraño tatuaje

¿Una marca tatuada en su hombro derecho le podía proporcionar alguna clase de poder mágico? Por muy surrealista que pareciera, Henry parecía creérselo y estaba maravillado por la figura que Elenna tenía tatuada. Ella dijo que no estaba segura de que aquello fuera lo que le proporcionaba sus poderes, pero tampoco lo ponía en duda de forma evidente. Estaba claro que a Elenna le gustaba ese tatuaje, y pensar que tal vez fuera eso lo que le proporcionaba sus poderes le parecía interesante y divertido. Sin embargo, Elenna sabía que no era el tatuaje con forma de estrella alada lo que le hacía tener esos poderes. Simplemente, lo guardaba en secreto.
Elenna se levantó de la silla y se dirigió al gran ventanal que gobernaba la oscura habitación. Era una noche abierta, la luz de la luna iluminaba levemente la estancia, acompañando a esos amarillentos vaivenes de las velas. Fuera, la noche fría parecía acompañar al pensamiento de Elenna: los árboles danzaban al son del viento, las hojas revoloteaban por los aires, el bosque, a lo lejos, parecía una oscura mancha de verde grisáceo a la luz de la luna.
Por un instante, Elenna pensó en el mar, en la belleza de las olas de su tierra, en el cálido susurro del viento que acariciaba su cara, elevando sus cabellos... Pero fue un recuerdo que se desvaneció de pronto, y la dejó anclada ante la ventana, dentro de esa guarida que no era su casa.
-¿Cuándo te lo hiciste?
La voz le desconcertó un poco.
-El tatuaje, ¿desde cuándo lo tienes?
La mirada de Henry le atisbaba, mirando su hombro desnudo.
-Eh... -Elenna dudó-. Lo tengo desde que era pequeña. Mi padre me lo mandó dibujar, cuando era tan solo una niña. Decía que la estrella simbolizaba el cielo, desde donde mi madre me cuida. También decía que las alas me ayudarían a volar cuando lo necesitara.
El rostro de Elenna estaba oscurecido. Henry ya no miraba al tatuaje, sino que tenía sus ojos fijos en los de ella.
-¿Sabes qué significa tu nombre? -dijo el sabio acercándose a ambos y dirigiéndose a Elenna.
Elenna le miró. Su capa oscura, su barba blanca y larga, sus ojos azules que daban seguridad... Holder era el único mago que Elenna y Henry conocían, y tal vez él pudiera ayudarles a resolver el acertijo.
-No -respondió Elenna-. Nunca me lo había preguntado.
-Elena, en élfico, significa "de las estrellas". Y creo que tu tatuaje tiene algo que ver con eso.
Elenna se miró el hombro derecho. El tatuaje era una obra de arte, una pintura magnífica.
De pronto, Holder acercó su dedo índice al tatuaje y susurró unas palabras en un extraño idioma. Por un momento no pasó nada, mientras Elenna y Henry expectantes, miraban hacia el tatuaje. Pero, de repente, éste empezó a brillar en la oscuridad, reluciendo, como si fuera una estrella de verdad. los ojos de Elenna reflejaron la luz mágica que emitía su tatuaje.
-Efectivamente, Elenna, tú eres la elegida. Las palabras del sabio produjeron una fractura en el dulce silencio.

sábado, 10 de abril de 2010

Lleno-Vacío

Lo que antes estaba lleno de un enorme vacío
ahora se ha colmado de enormes deseos vivos
que nunca cambiarán su estado alegre y frío
pero que allí estarán esperando. Ahora sigo

buscando nuevos silencios donde poder crear
música que bañe de luz esos momentos locos
en los que el sonido vibre de forma estelar
como una estrella en el cielo nocturno. Pues son pocos

los momentos de silencio vacíos, ahora suenan
acordes de alegría en todos ellos, ¿lo has oído?
Es el sonido que los llena, pues ya no se quedan
huecos, como se quedó aquél árbol que se había caído.

Ahora escribo poemas que suenan como música
para tus ojos y tu mente los lean siempre
que tú quieras, para terminar versos sin rima,
para sacar lo que llevo dentro y convertirlo en ti.

ED-BS

martes, 6 de abril de 2010

Marzo

Mes completo sin poesía
un mes entero sin relatos;
ya no escribo día a día,
ya no aprovecho tantos ratos.

Marzo ha pasado como un rayo
y abril se abre paso en el tiempo.
Cuando no tengo qué decir, callo;
cuando no sé cómo decir, siento.

Y no es que no haya tenido
cosas que decir este mes
ni que haya sentido el filo
de mis sentimientos al revés.

El único motivo por el que no he escrito
ha sido que he tenido cosas que hacer.
Lanzo un grito.
Es mi deber.

El tiempo pasa demasiadorápido.
Tanto que no puedoparar.
Quiero hacer las cosas lenta-
mente.
Des-
pa-
cio.
Así.
Tran-
qui-
la-
men-
te.

Pero el tiempo me persigue.

ED-BS

domingo, 28 de febrero de 2010

Esperando el rescate

Me caí hacia atrás y me golpeé en la cabeza. No lo recuerdo, pero eso es lo que me han contado. He despertado hace apenas una hora. Llevaba 34 horas seguidas dormido. No he comido nada, pero no hay nada que comer. Ya no quedan recursos aquí. Y no se puede salir. Supongo que moriré dentro de un par de días si sigo sin alimentarme. Aunque mis compañeros están casi tan mal como yo. No hay agua siquiera. Pronto moriremos. He de aguantar todo lo posible. Aun pueden rescatarnos.

domingo, 31 de enero de 2010

Poema extraño

Dos es la esencia de las esquinas,
tres el número de la eternidad,
el más grande pez tiene cientos de espinas,
los números, ¿pueden decir siempre verdad?

La tragedia es un trágico lamento,
la comedia, cómica diversión,
tanto el bueno como el mal momento
es tiempo para la reflexión.

Y esto termina en un suspiro,
este extraño poema acaba ya.
Así que, sin más, me piro.

ED-BS

a

viernes, 29 de enero de 2010

¿Qué es la poesía? (minirrelato)



La poesía es el mejor medio para expresar sentimientos. Es mediante esta herramienta como mejor se puede uno desinhibir de ese manto que oscurece las palabras y las convierte en simples manchas sobre el papel o sobre la pantalla. Y es gracias a ella como uno se conoce a sí mismo.

domingo, 24 de enero de 2010

Decisión femenina

En la vida hay que tomarse algunas cosas con calma. A veces una tiene la impresión de que todo a su alrededor es de una realidad tan cruel que decide olvidarse de ello, lanzarse a un abismo de locura. Eso es lo que estuve a punto de hacer, es lo que quería hacer.
Siempre fui una niña rarita. Eso me decía todo el mundo, y lo entiendo. Hoy sigo siéndolo y, la verdad, me siento muy bien. Aunque haya veces en las que prefiero no existir, momentos que no merecen la pena, situaciones que es mejor no vivir. Hasta que se terminan, y entonces te inundas de una paz interior, como cuando, en la piscina, estás tan a gusto dentro del agua que te da pereza salir.
Hay un tipo de personas que me sacan de mis casillas. Estas se dedican a disfrutar de todo lo que les es posible y, sin embargo, nunca les pasan cosas malas. Y no es culpa suya, o tal vez sí, pero el hecho es que... les envidio. Yo siempre soy la que acaba mal. Siempre soy yo la tonta que acaba llevándose todos los marrones. Es un fastidio.
A veces me gustaría viajar al planeta de los libros, poder vivir mi propia fantasía, como protagonista de una historia nueva. A veces pienso que las cosas malas de los demás me afectan a mí, pero que nada de lo bueno recae en mí. Otras veces no me doy cuenta de todas las cosas buenas que me suceden, porque me ahogo en la inmensidad de mis penurias.
Pero no son tantas. No soy tan pringada. Solo que me lo parece.
Por eso he decidido empezar a tomarme las cosas con calma. No voy a ser una tonta ya. Ahora me comportaré como es debido.
Ahora buscaré un objetivo y lucharé por conseguirlo.

martes, 19 de enero de 2010

El cambio

Le dijo adiós al perdón y a los recuerdos mientras daba la mano al olvido para cerrar así el acuerdo. Había hecho un pacto con el olvido, algo peor que un pacto con el diablo. Y se había comprometido a olvidar, a no recordar jamás. Su forma de pensar cambiaría, al igual que su forma de actuar. Ya no sería la misma persona, sería diferente. No sería mejor, ni peor. Simplemente diferente.
Había tomado la decisión de cambiar. Había decidido empezar una vida nueva. Una vida en la que ya no le preocuparían esas cosas sin sentido. Se olvidaría de todas ellas, pues eran cosas de una vida pasada. Porque ya pertenecían al mundo del pasado. Y quería vivir en el mundo del futuro.
No pensaba tampoco en lo que le dirían los demás. ¡Qué más les dará! Los demás son objetos del pasado. Había que olvidar el pasado. Había que olvidarse de los recuerdos. Y del perdón. No puedes perdonar cuando ya has olvidado. No puedes perdonar algo que no has hecho tú, porque has cambiado y no eres otra persona. Ahora no era el mismo ser humano que antes. Ya no podía perdonar.

lunes, 11 de enero de 2010

Casius y el concierto eterno

Era viernes, un viernes lluvioso y frío del mes de noviembre. Casius, un grupo de rock con talento pero sin reconocimiento, ensayaban en una vieja y oscura sala de ensayo de menos de doce metros. En una esquina se amontonaban decenas de latas de cerveza barata vacías y aplastadas. Una sola bombilla desnuda iluminaba tenuemente a los integrantes del grupo y sus modernos instrumentos. Las paredes estaban repletas de pósters de Slipknot, Iron Maiden y Metallica, entre otros. Unos grandes amplificadores de más de veinte años tapaban una de las paredes laterales.

La formación de Casius no era muy amplia: Cervan, guitarra eléctrica; Arci (el de Hita), bajo; Juan Manuel (el Juanma), batería; el encargado de cantar era Berceo.

Siempre ensayaban en esa oscura sala, pues, al no tener “mucha pasta” para alquilar una en condiciones, Arci le había pedido a su tío que se la prestara, pues antes había sido su cuarto trastero.

Eran las tres o las cuatro de la madrugada y el ambiente de la sala no podía ser peor. Mientras Arci tocaba sin ningún ritmo las gruesas cuerdas de su bajo, el Juanma estaba echado en su sillín de la batería, con una cerveza en la mano y los pies sobre el bombo. Berceo, por su parte, había dejado el micrófono a un lado y escuchaba música en su mp3, sentado en el suelo y apoyado en una de las paredes. El único que se lo tomaba en serio era Cervan, que intentaba componer algún riff que quedara bien con la melodía y con las quintas que habían decidido que utilizarían en su nueva canción. El sonido que despedía su amplificador podía decirse que no era del todo ruidoso. No tocaba mal la guitarra, desde luego.

Esa noche ya no podían ensayar más. No pasaba nada, ya ensayarían al día siguiente. A eso de las cuatro salieron del pequeño cuarto y se dirigió cada uno a su casa. Cervan llevaba en su cabeza el ritmo de esa nueva canción. Le había pedido a Berceo que cambiara un poco la letra de la canción que tenían entre manos. Era mejor que rimase.

Cervan, al llegar a su casa, se echó sobre la cama. Vale, no era una estrella del rock, pero esa canción que estaban componiendo sí que podía llegar a ser un éxito. Sólo necesitaban conseguir que algún bar de la ciudad les dejase dar un concierto. Pero no habían tenido esa suerte todavía. Aunque la verdad era que sus anteriores maquetas no eran muy buenas.

Como por arte de magia, Cervan se sumió en un profundo sueño.

Estaba en lo alto de un escenario, con una Gibson Les Paul entre las manos. Ante él, miles de personas saltaban y gritaban esperando que comenzase el concierto para poder llenar sus almas de la esencia del rock. Cervan miró a los lados y pudo ver a sus compañeros de grupo. El concierto parecía estar a punto de empezar.

—¡Buenas noches! —La voz de Berceo se amplificó de manera ensordecedora e hizo que el público enloqueciera—. Este concierto... —la gente del público gritaba “Casius” sin parar—, no lo vais a olvidar.

De pronto a los lados del escenario empezaron a explotar cientos de fuegos artificiales y Cervan comenzó a tocar esa nueva canción. Pero... la gente dejó de saltar y se formó un silencio muy incómodo para Cervan. Las cientos de personas que había en el público le abucheaban y le recriminaban. Cervan no pudo más que parar de tocar mirar, confuso, a sus compañeros. ¿Cómo era posible que a la gente no le gustara su canción?

Se despertó sobresaltado y miró el despertador que tenía a un lado. Ya eran las tres de la tarde. Se levantó de la cama y se fue a la ducha. Mientras las gotas de agua caían por su cuerpo, pensó en su sueño.

“La canción...”, pensaba. “La canción no es el problema. La gente es el problema”. Y luego añadió para sus adentros: “Quizá no pedimos la ayuda a quien debemos”.

Esa misma noche, se lo comentó a sus compañeros.

—Siempre rezamos antes de ensayar, ¿verdad? Pues no sé si vosotros, pero creo que Dios está pasando de Casius. Creo que deberíamos pedir ayuda al Diablo.

Los compañeros del grupo accedieron y esa misma noche, hicieron la plegaria a Satanás. A la mañana siguiente, todos presentían que había pasado algo raro durante la noche, pero ninguno recordaba qué era.

Cuando ensayaban, una terrible voz les llamó. Era Satanás, que había escuchado su propuesta.

—Os daré un concierto multitudinario, algo que nadie podrá olvidar nunca, pero, a cambio, vosotros tocaréis para mí en el Infierno.

Ellos asintieron encantados.

El concierto en la Tierra fue un éxito.

Y, desde entonces, tocaron en el Infierno para siempre.

domingo, 3 de enero de 2010

A la mierda todo

Hoy voy a empezar de cero. Hoy voy a vivir de otra manera.
Y a los demás, que os zurzan.
Ya me he jodido demasiado.
En algo más de dos meses he sufrido más que todo lo que había sufrido en toda mi vida.
Y ¿sabes qué?
Ya no.
Ya no más.
Partir de cero, eso voy a hacer. Para que este dolor cambie su composición por algo nuevo.

jueves, 31 de diciembre de 2009

A Goya

Extraído de mi novela Doce de diciembre.

Los pinceles fueron siempre

sus mejores amigos

y entre las sombras de muerte

descubrió su destino.

Entendió que la suerte

no estaba consigo,

sus oídos inertes

ya fueron vencidos.

Sus pinturas tenían

un oscuro sentido

que sólo él sabía,

pues eran delito.

Pero perdió la inocencia

y también la prudencia,

pues quería a la vida,

más inmortal no sería.

El Señor no le quiere

entre los suyos.
.
ED-BS

lunes, 28 de diciembre de 2009

Fragmento de Doce de diciembre

Habían pasado ya más de dos minutos de la medianoche y Luis todavía no se daba cuenta de que algo en el cementerio había cambiado. Una de las tumbas cercanas despedía un halo de una leve luz azulada. Al lado de esta tumba se erguía una estatua que representaba la figura de un ángel. Sus facciones de mujer, las bellas alas sobre su espalda, replegadas, la figura eterna de un ángel mujer... todo ello la convertía en una imagen real que más parecía sacada de un sueño que haber sido esculpida en la imperfección de la piedra. Y es que a veces la realidad es más mágica que los sueños, a veces el arte es imagen pura de los deseos. La luz se intensificó y pasó a ser de una intensidad que no pudo pasar desapercibida ante los ojos de Luis.

¿Qué es eso?, se preguntó mientras se daba la vuelta. Todavía tenía la rosa en su mano y la agarró con fuerza, haciéndose pequeñas heridas con las espinas. Y sintió que ese era un dulce dolor, que en el fondo se puede saborear el sufrimiento. Algunas pequeñas gotas de sangre se deslizaban sobre su mano y caían en la inmensidad de la nieve dibujando figuras irreales.

Se acercó a la tumba que destilaba esa brillante luz y no pudo evitar en reparar en la figura del ángel. Ese ángel mujer que parecía sacado de un sueño, que no podía pertenecer a tu mundo. Miró la estatua fijándose en cada uno de los más cuidadosos detalles. No, no podía pertenecer a ese mundo. Pertenecía de veras al mundo de los sueños.

El cielo estaba lleno de estrellas y la luna llena seguía en lo alto, gobernándolo todo con su luz, añadiendo a las figuras otra dimensión, cambiando la realidad. Los colores se desteñían en negros destellos de luz plateada, las formas se contorneaban como girando sobre sí mismas por el efecto de la luz sobre ellos, creando figuras irreales y haciendo de la atmósfera un lugar fantástico y fantasmagórico. En el fondo Luis sentía que estaba viviendo ese sueño, que nada de lo que ocurría era real y que en cualquier momento se despertaría en su cama, en su habitación, cobijado bajo el techo de su casa, sabiendo que nada de esto estaba pasando. Pero no había nada más lejos de la realidad que creer que era un sueño. Aunque todo tuviera ese aura de ensueño, aunque la figura del ángel mujer, la intensa luz que emitía la tumba, las formas mezcladas con esa luz extraña que otorgaba la luna dieran la sensación de estar viviendo un sueño, nada de aquello era aparente, todo era de una realidad extrema. A veces las cosas no son lo que parecen, a veces los sueños se hacen tan reales que llegas a pensar que realmente lo has vivido; otras, la realidad es la que parece estar sacada de un sueño y piensas que realmente no es cierto.

Aquella luz se había intensificado notablemente e iluminaba vivamente la estatua de piedra, como si le otorgara vida. Luis miró la cara de aquella ángel mujer y por un momento sintió que estaba realmente viva. Y en esa mirada hubo algo que le aterrorizó. Tuvo miedo, un miedo increíble, ajeno a él, un miedo que no podía soportar. Se dio la vuelta y echó a correr.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Amor maldito

Este será el peor poema jamás escrito,
estos serán de todos los versos los peores,
pero todo esto que aquí escribo
es para ti... y no me pidas razones.
.
Estás siempre en mi pensamiento.
No dejo de pensar en ti.
Y me atormento.
Me duele, no quiero seguir así.
Este es un extraño sufrimiento...
.
Jamás pensé que llegaría a escribirte,
amor maldito, me vacilas...
¿Por qué iba yo jamás a herirte?
Me duelen la balas que me atraviesan el alma.
Soy dolor, pero pienso en ti.
Siempre en mi cabeza tú...
Estás en todas partes, siempre ahí.
En los malos y en los buenos momentos.
Pero no sé por qué esto lo siento.
No quise nunca ser de ti...
Y ahora soy tuyo, amor maldito, todo tuyo.
.
Ya no me pertenezco. Todo eres tú.
Soy tú porque tú eres todo yo.
No quiero que leas esto.
Si lo lees, no hagas caso.
Es fácil, son dos palabras nada más.
Te quiero.
.
¿Quién las formuló por vez primera?
¡Oh! Le maldigo, me duele admitirlo.
Son inquietantes, quiero oírlas...
Pero las temo.
Oh, amor maldito... No leas esto...
Sabes que no debes leerlo,
aunque lo haya escrito para ti.
.
Eres un ángel oscuro... ¿Mi ángel?
No sé por qué me miento...
Me odio a mí mismo...
¡Me odio porque no me entiendo!
Tú quieres quererme.
Ahora yo quiero no quererte, pero...
no puedo.
Es tan simple... Te quiero.
¡Pero no!
.
Oh, malditas palabras escribo.
Maldito es el amor.
Malditos estamos, marchitos.
Mi ángel mujer...
Eres mi amor maldito.
.
.
ED-BS

viernes, 18 de diciembre de 2009

Destino

Ella miró a lo alto. Eran las doce y media de la noche y el frío helaba la sangre.
Un minuto.
Los segundos pasaban, pero nada parecía alterar su expresión.
El cielo amenazaba tormenta. Una tormenta nocturna, invernal.
Un cuervo graznó a lo lejos.
Los animales se dan cuenta de todo antes que los humanos. Es curioso saber este tipo de cosas y no ponerlas en práctica.
Otro minuto.
Un descenso, una caída. Ella no parecía enterarse de nada, todo le daba igual ya.
¿Acaso había algo que podía importarle?
Todo había salido mal. Ya no había escapatoria.
¿Son los sueños algún tipo de aviso preventivo?
Ahora ella pensaba que sí. Ahora todo perdía el sentido, las agujas del reloj parecían girar en dirección opuesta. Todo había cambiado, y ya no había vuelta atrás.
Una gran nube gris cubría la luna. Un cielo oscuro que cubría como un manto aquella fría noche.
Un suspiro.
Desvió la mirada hacia adelante, como hacen algunos animales cuando se percatan del peligro.
Nada.
Una sola lágrima se deslizaba sobre la piel de su cara. Un retal de tiempos pasados. Pero todo había que olvidarlo.
Pum, pum. Pum, pum.
Latidos del propio corazón. Ella bajó la cabeza. No podía seguir mirando al frente, la lástima le nublaba la vista.
¿Cómo había pasado?
No. No era posible.
A veces la realidad es mucho más triste de lo que parece. A veces nada tiene sentido.
Otro minuto más. Parecía que la noche iba a ponerse a llorar.
La luna estaba oculta, la oscuridad hacía acto de presencia invitándola a la desesperación. Pero ella no iba a perder la calma. Solo debía esperar.
Era cuestión de tiempo, como todo. Todo es cuestión de tiempo.
El viento hacía bailar a las hojas en el suelo, una música demencial animaba a la locura.
Todo era en vano.
Ya nada podía cambiar.
Somos restos de algo antiguo, algo que ya no existe, pero que nos atrapa.
El destino.
Él nos guía.
Una triste sonrisa se formó en su rostro.
¿Destino?

sábado, 12 de diciembre de 2009

Por fin he publicado "Doce de diciembre"



Hoy, doce de diciembre, he publicado mi novela, que recibe el nombre de "Doce de diciembre". En un principio iba a llamarse "Apocalipsis a medianoche", ¡qué mal nombre!
En fin, que me gustaría que todos los que paséis por este blog, si es que hay alguien que lo hace, echéis un vistazo al libro pinchando aquí.
¿La sinopsis?

Es doce de diciembre. Luis nunca hubiera pensado que su destino tenía ese día como fecha límite. Ese día empiezan a ocurrirle cosas que solo pueden ser objeto del destino, pero... ¿acaso estamos destinados desde el principio?

Una antigua profecía, una sociedad secreta que nos lleva a otra época en la historia, miedos, sueños y pesadillas... no son más que retales del destino.

Sumérgete en las páginas de esta obra y vive una experiencia que no podrás olvidar.

Es doce de diciembre y todo está escrito.

Ademas he hecho una página web del libro. Puedes verla aquí.

lunes, 7 de diciembre de 2009

El futuro

El futuro es incierto, tanto como lo es la razón. La vida da tantas vueltas que acabas desorientado y no sabes qué hacer. Tras una gran ilusión, viene la caída. Al menos eso es lo que dicen. A veces es mejor pensar que somos ángeles, que podemos volar sobre las cabezas de los hombres, reírnos de sus penurias, otras veces somos nosotros aquellos de los que los ángeles se ríen. Es complicado saber cómo se siente uno cuando está seguro de algo y le dicen que se está engañando. Pero el futuro no se puede averiguar, solo tú forjas tu propio destino.
Hay situaciones muy variadas, pero quiero comentar alguna. Por ejemplo, aquellos momentos que son tan especiales que parecen sacados de un sueño, pero que son reales, momentos que duran muy poco y que quieres que duren toda la vida. Esos momentos son ciertamente reales, pero nos hacen sentir que pronto nos despertaremos en nuestras camas, que no han pasado de verdad. Son de un aura tan mágica, fantástica, ilusoria... que no llegamos a creérnoslos.
Por otra parte están aquellos sueños que son tan reales que no llegamos a saber si han ocurrido o no, o hasta llegamos a pensar que en realidad han tenido lugar. Esta clase de momentos pueden ser confundidos con los otros, llegando a la situación de que momentos muy especiales se confundan y uno acabe mintiéndose a sí mismo, convenciéndose de que los que han tenido lugar eran simples deseos y que los sueños en realidad sí que existieron.
El futuro es fruto de nuestra imaginación. Hay personas a las que les gustan las historias reales, otros que disfrutan más de las fantasías. ¿Esto condiciona nuestras vidas? ¿Esto cambia nuestro futuro? Ojalá yo lo supiera, porque tengo muchos deseos que cumplir, y muchos sueños que hacer realidad. También he tenido momentos de ensueño, lo cual me ha hecho sentir vivo, vivo por dentro.
Las personas somos como llamas de fuego y el pasado son las cenizas. Cuando uno vive mirando en el pasado, su llama pierde fuerza y disminuye. A veces es mejor olvidar el pasado. Pero esto no significa deshacerse de los recuerdos. Cuando uno se deshace de sus cenizas siempre queda una marca, una mancha, un resto que nos recuerda al pasado. Eso son los recuerdos. Y hay que tenerlos en cuenta para que la llama sea más viva. Pero no podemos llenarnos de cenizas, el fuego se apagaría. Dejarías de ser una llama y te convertirías en un suspiro. Y los suspiros desaparecen en la inmensidad del aire y se funden con sus palabras. Ya lo sabes, olvídate de tus cenizas, hazlas a un lado, porque tu llama se está apagando. No te pido que limpies las manchas de las cenizas, ellas te protegerán, pero... sé una llama viva.

viernes, 4 de diciembre de 2009

Poesía mañanera

Es por la mañana
y algo me hace escribir.
No soy más que objeto de ese algo
que me quita la desgana,
que me da un buen sentir
y me hace sentir que valgo.
.
Es extraño pensar
que en el fondo siempre lo he creído,
que me he escondido en mí,
que, aunque lo quiera negar,
aun diciendo que no, lo he sabido,
pero ahora lo corroboro gracias a ti.
.
Y en esta poesía sin rima,
en esta malísima obra de arte,
donde mis ansias de saber se esconden,
sé que encontraré la prima
que me llevará a cualquier parte,
hasta el fin del mundo, no sé dónde.
.
Sé quién es provocador de este hecho
o, más bien, provocadora.
Tú lo sabes, pero no me lo hagas saber,
que entonces se me caerá el techo
en una estela rompedora
a la que nunca lograré vencer.
.
ED-BS

domingo, 29 de noviembre de 2009

Capítulo 36

Este es el capítulo 36 de la novela que estoy escribiendo. He creído conveniente colgarlo aquí, no me preguntes por qué.

Á

ngela estaba nerviosa. Ella había sido la elegida para el sacrificio. No lo había pedido, pero había sido la elegida. En realidad le había pasado todo muy rápido. Ella nunca habría imaginado que acabaría su vida así. Nunca había pensado que sería asesinada de esa manera, que moriría en mi nombre, aunque sí que había pensado muchas veces en morir.

Nunca había sentido ningún tipo de cariño hacia sus padres. Su madre había muerto en el parto, pero al parecer, había querido abortar; su padre trabajaba sirviendo en un bar de copas y se pasaba el día borracho y cuando llegaba a casa pegaba a su hija. Ángela nunca le había querido.

En ocasiones Ángela se dejaba llevar por espirales infinitas a mundos de desolación y tinieblas, pero siempre se sentía lo suficientemente fuerte como para rehacer sus pasos y ascender de nuevo al mundo de los mortales. Era en esas ocasiones en las que se sentía más cercana a la muerte cuando se sentía más viva. Y era también en esas ocasiones en las que dejaba volar su imaginación y creaba mundos nuevos y los transformaba en poesía. Tomaba prestadas palabras creadas por otros y las plegaba, las retorcía, las amasaba y las arrugaba transformándolas en obras maestras, obras de arte que nadie más que ella era capaz de disfrutar y que acababan todas escondidas, acurrucadas en una libreta que se ocultaba en la oscuridad de un pequeño cajón en su habitación.

No permitía en ningún momento que nadie leyera sus poesías, eran para ella un santuario en el que se encerraba cuando las releía, una cámara sagrada en la que sólo ella podía entrar. Aunque, a decir verdad, tampoco había mucha gente que conociera ese mundo de Ángela, pues lo guardaba y lo mantenía en secreto ante cualquiera que quisiera atisbar en el interior de su alma. De todos modos, tampoco eran muchas las personas que se interesaban en ella.

Iba a un instituto público, donde había conocido a sus nuevas amigas, después de haberse cambiado de colegio varias veces y haber dejado que el olvido enterrase bajo ceniza sus antiguas relaciones amistosas. Sin embargo, esas relaciones nunca llegaban a ser suficientemente íntimas como para merecer una segunda oportunidad.

Y en este nuevo instituto era donde había conocido a sus actuales amistades que, al igual que las anteriores, no habían llegado a florecer. No obstante, había una chica que sí parecía tener interés en ella. Blanca, que así era como se llamaba, era una joven de grandes ojos verdes y cabellos anaranjados, brillantes al ser sorprendidos por la luz del sol, que estaba en la misma clase que Ángela y a que se había acercado a ella desde los primeros días del curso.

A estas alturas, ya en diciembre, parecía ser una chica lista, con muy buenos resultados en las notas académicas —rasgo que compartía con Ángela— y con ansias por aprender. Aún así, era una chica que no se abría con facilidad a la gente sin conocerla antes. Esta cualidad de Blanca había creado en Ángela vínculo especial, pues sentía que por fin había encontrado una amiga de verdad.

Con ella se había sincerado tanto como para llegar a contarle sus más secretas vivencias y había roto las cadenas que las guardaban, deshaciendo en pedazos los duros y resistentes candados que las protegían. Y eso había sido un trágico error. Ese error le hizo cambiar de idea acerca de todo lo que ella creía que era su vida. En primer lugar pensó que habría sido un malentendido, pero al conocer la verdad, todas sus ilusiones se las llevó una gran nube de desolación.

La traición que Blanca había cometido contra Ángela no tenía perdón, y eso era otro problema. Ángela ya no podría perdonarla, es más, nunca lo llegó a hacer, pero Ángela sabía que la traición no debía solventarse con la venganza. Y esto la llevó a introducirse en otro mundo, un mundo que desconocía pero que llamó su atención desde el primer momento. Ángela se había metido tanto en ese nuevo mundo, que no era más que un caos de ideas y poesía, que había perdido la razón. Ese mundo creado por ella la volvió loca.

Una cosa llevó a la otra, y la locura hizo que Ángela cayera de rodillas ante la vida y se rindiera, la poesía no era suficiente medicina para tan fuerte enfermedad y pensaba que ya no sería necesario arrepentirse de nada. Con esto llegó a la conclusión de que debía suicidarse.

Fue justo el día en el que Ángela había tomado la cruda decisión cuando uno de los miembros de la Hermandad de la Medianoche se acercó a ella y le propuso la posibilidad de ser sacrificada por mí. Ella no lo dudó ni un instante y accedió.

Y ahora allí se encontraba Ángela, a las doce menos dos minutos de la noche, en una extraña guarida escondida, con cientos de pasadizos y habitaciones oscuras, dispuesta a sacrificar su vida por mi llegada. Había más chicas para el sacrificio, pero la habían elegido a ella. Ella moriría por mí, aunque no llegaba a tenerlo claro. La idea del suicidio era tentadora, pero requería más fuerza de voluntad.

Estaba en una habitación oscura, de paredes amarillentas, alumbradas por una sola bombilla que tintineaba colgando de un delgado cable que parecía resistir el peso con dificultad. Estaba nerviosa. No tenía miedo, pues estaba segura de lo que hacía, pero aun así, no era capaz de mantenerse quieta. Las rodillas le temblaban.

Será por la emoción, pensó. ¿Emoción? Estoy loca, ¿cómo voy a estar emocionada? Me van a asesinar...

Una mujer de unos veinticinco años se acercó a ella por la espalda.

—Ángela —dijo­—, ponte este traje.

Ángela se giró justo a tiempo para ver cómo la chica le entregaba un bonito traje blanco bordado con guirnaldas doradas.

Es una preciosidad, pensó mientras lo sostenía con sumo cuidado con las dos manos.

—Vale, gracias. Me lo pongo ahora mismo.

Había un espejo de cuerpo entero en la habitación, y Ángela no pudo evitar mirarse en el espejo cuando se desnudaba.

Esa soy yo... Así soy yo.

Se fijaba en su figura. Le gustaba, se gustaba bastante; a decir verdad, era una chica muy guapa. Era uno de los mejores sacrificios que se me podía ofrecer a esas alturas, Venom lo había preparado todo muy bien. O al menos eso creía.

Mientras se miraba al espejo, Ángela se vistió el traje. Le quedaba muy bien y se sintió satisfecha.

Voy a morir vestida como una dama de la Edad Media, rió para sus adentros. Voy a morir porque ellos lo necesitan... Al final no voy a ser tan estúpida como decía Blanca...

—Ángela —dijo una voz interrumpiendo de golpe sus pensamientos—. Vamos a empezar.

Ella suspiró. Sí, iban a empezar, pero para ella eso no era el principio. Era el final. Ella lo había decidido así. Era su elección, no había nada que objetar. Se miró por última vez al espejo y pudo distinguir en la figura que se reflejaba una pequeña sonrisa en el rostro. Sí, había sonreído. Por fin había encontrado el sentido de su vida. Había descubierto el motivo de todo aquello que había escrito, la verdad de sus poemas, la realidad que se escondía en cada uno de sus versos. Por fin se daba cuenta de lo inteligente que era... ¿Cómo iba a destruir así una vida tan bella? Tal vez se hubiera preguntado eso como tú te lo puedes preguntar, pero... debes recordar que Ángela estaba loca.

Atravesó el umbral de la puerta que separaba la pequeña habitación de la verdadera cripta que servía de capilla de ceremonias. Aspiró todo el aire que le cabía en los pulmones y, con paso decidido, se dirigió al altar, con la cabeza bien alta. Pudo ver cómo las miradas de todos lo allí presentes la seguían fijamente y eso le dio más coraje.

Venom la esperaba de pie ante su trono. La capucha sobre la cabeza y la penumbra en la que se encontraba evitaban que los testigos pudieran diferenciar los rasgos de su cara, que habían formado una extraña sonrisa. Venom veía que se acercaba el momento de mi llegada, ya apenas quedaba un mísero minuto.

Ángela caminó hasta llegar ante él e hizo una leve reverencia inclinando la cabeza. No debía hablar, así se lo habían comunicado, así que no pronunció ni una sola palabra. Se dio la vuelta para quedar dándole la espalda a Venom y mirando con gesto pasivo a los presentes. Entre ellos pudo distinguir a la chica que le había entregado el bonito vestido.

Su mirada se deslizó como una sombra deteniéndose en cada uno de los rostros que veía, casi todos desconocidos. Los había serios, angustiados, nerviosos, con ganas, con miedo... Todos ellos iban a presenciar su muerte. Todos ellos asistirían al último segundo de su vida. Todos ellos serían los últimos rostros que Ángela vería en su vida. Esos rostros serían los de las últimas personas en cuyo mirar Ángela se podría sentir reflejada.

Estaba triste, pero preparada. Se sentía dispuesta a morir. Era su momento. Los segundos pasaban tan lentamente para ella que el último minuto de vida se le antojaba una eternidad. Una eternidad amarga y fría, un escalofrío latente que ahora se dejaba ver y que la atemorizaba. Mientras miraba a los asistentes no se daba cuenta de que Pablo había aparecido por una puerta desde detrás del altar.

Las miradas de todos los presentes se fijaron en Pablo mientras se acercaba a Venom. Llevaba puesta una túnica negra similar a la de los guardias, pero con el signo de baphomet cosido en la parte del pecho, con la capucha echada sobre la cabeza. Se acercó hacia un lado de la habitación donde se escondía un gran almohadón sobre el que reposaba una antigua espada.

¡Oh!, gritó para sus adentros Ángela, que se había dado la vuelta y miraba aterrorizada cómo Pablo tomaba lentamente la espada con sus manos. No me dijeron que sería así. Yo no quiero que me atraviesen con una espada... Y este vestido... El vestido no se merece ningún corte... No pueden rasgarlo... No...

Una delgada y cálida lágrima resbaló por su mejilla dejando un cristalino rastro a su paso. Y esa lágrima no era una lágrima de pena, era una lágrima de locura. Y era todo lo que tenía que llorar. No necesitaba más que una sola lágrima para desahogarse, para quitarse todas sus preocupaciones humanas y sentirse libre y preparada para ser entregada y llegar a mi presencia. Una única lágrima resumía todo su dolor y su locura.

Pablo se situó ante Venom con la espada entre los dedos y tomó la mano de su señor con la suya y la dirigió hacia sus labios.

—Sea lo que está escrito —susurró; y besó la mano de Venom.

Pablo se dio la vuelta y dirigió una gélida mirada a su víctima. Sí, la iba a matar, a ella, una chica que no conocía de nada pero que había elegido morir. Ella había tomado la decisión y a Pablo le tocaba el trabajo sucio, la parte que más le gustaba.

Alzó la espada con un rápido gesto.

Ángela sintió miedo y no pudo más que cerrar los ojos y soltar un grito antes de sentir cómo la espada se clavaba en su cráneo y lo destrozaba. Durante una milésima de segundo sintió que se le tensaba el cuerpo entero y una especie de relámpago blanco le nublaba el cerebro. Todos los sonidos eran lejanos, el tiempo parecía haberse detenido. Pero después de eso, nada. Estaba muerta, muerta al fin.

Pablo lo había hecho tal y como debía, justo en el momento exacto. Las doce de la noche. Como estaba escrito. A los ojos de Venom todo había sucedido tal y como debía haber sucedido. Él pensaba que con eso era suficiente, que no había nada más, pero estaba equivocado. Pablo conocía cierta información que había ocultado a su señor. Y Venom nunca lo sabría.

En ese momento, justo al atravesar el filo de la espada la cabeza de la joven, llegué a este mundo. No lo hice tal y como nadie lo hubiera imaginado, eso también formaba parte de mi plan. Porque debía combatir contra Luis. La clásica lucha entre el bien y el mal de vuestras películas iba a tener por fin un ejemplo real. Y por fin vencería el que tenía que vencer.

En la capilla se había formado un silencio que no se quebrantó hasta muchos minutos después. El cuerpo de Ángela había caído al suelo y estaba mojado en sangre, al igual que el blanco vestido. Su cabeza estaba destrozada y de ella emanaba la sangre que seguía inundando la sala. Todos los que habían presenciado la escena estaban fuera, cada uno preparándose para estar en su puesto, pues esperaban mi llegada como la de un ser humano superior o un superhombre.

Sólo Venom y Pablo se habían quedado en la capilla unos minutos más. Pablo limpiaba la espada con esmero con un trapo húmedo. Venom le observaba sentado en su trono.

—Por fin ha ocurrido —dijo su cavernosa voz.

Pablo no contestó; seguía con su labor de limpieza.

—Siempre supe que al fin todo esto pasaría. Muchos años he tenido que esperar para ver llegar este momento.

Pablo depositó con cuidado la espada sobre el almohadón y se postró ante Venom. Se quitó la capucha.

—No tiene sentido —dijo.

Y antes de que Venom se hubiera dado cuenta, había atravesado la puerta de la capilla.

martes, 24 de noviembre de 2009

¿Atracción psicológica?

Una de mis teorías en las que baso muchas cosas es la de que el amor no existe. El amor como tal, pues lo ha inventado la sociedad.
El amor como mentira, como idea abstracta de algo que no existe, que no se tiene...
Pero sí que existe la atracción sexual, por su puesto. Y es esa la física, que es un hecho químico, por la cual el hipotálamo segrega feromonas que el otro puede percibir (¿mediante el olfato?) y por ellas producir otro tipo de hormonas. Es un hecho bioquímico, un proceso natural, nada fuera de lo normal.
Pero también he llegado a una conclusión: dentro de esa atracción sexual debe existir, además, una atracción psicológica, una atracción guiada por el subconsciente, que es irracional y subjetiva, que en cada uno es diferente...
Esa es la parte más complicada de explicar, pues tiene una semejanza extrema al amor que la sociedad conoce. Es un proceso mental, un ente que hace que estés dándole vueltas a un asunto en tu cabeza continuamente, que a veces no te deja pensar... Pero, vaya, no es más que un proceso biológico, al fin y al cabo. Mental, sí, pero biológico.
Y la parte más enrevesada es la de que es subjetivo, es irracional, no tiene ningún tipo de explicación racional. Esta afirmación no es del todo correcta, pues seguramente tenga su explicación y cualquier médico o especialista en el cerebro humano sería capaz de explicarnos con todo lujo de detalles lo que ocurre en nuestra cabeza. O tal vez no. Es un tema poco conocido, nos conocemos muy bien por fuera y por dentro, pero no conocemos nuestra forma de pensar.
¿Y un psicólogo? No sé si un psicólogo podría explicarlo. Tal vez sea cosa de la sociedad, tal vez sea una reacción habitual contra una sensación extraña. ¿Amor? Quién sabe. Yo, por ahora, no tengo pruebas de que exista. O por lo menos eso es lo que quiero creer.

domingo, 22 de noviembre de 2009

200

Aunque no lo parezca, esta es la entrada número 200 en este blog.
He escrito 199 veces y he escrito de todo. Creo que es hora de evaluarlo, pero eso no es trabajo mío, es trabajo tuyo, sí, tuyo, que estás leyendo esto.
Así que... me gustaría que evaluaras o dijeras algo acerca del blog con un comentario.
Muchas gracias, aunque sé que nadie comentará.

sábado, 21 de noviembre de 2009

Idiota

Soy idiota.
Soy imbécil.
Soy tonto, tonto, tonto...
Maldita sea mi timidez.
¿Por qué?
¿Por qué tengo que ser así?
Soy tonto...
¡Joder!
Nunca más tendré una ocasión así.
¡Oh! Maldito sea yo mismo.

viernes, 20 de noviembre de 2009

El grito

Una vez, hace ya mucho tiempo, oí una historia que me heló la sangre. Esta historia la narraba un hombre que no conocía por entonces, un anciano con apariencia de loco que más tarde se convirtió en mi maestro. No solo fue la historia lo que me llamó la atención, sino también el cómo la contaba, con gestos y paradas inesperadas, con cambios de intensidad a lo largo de la narración...
La historia era algo parecido a esta.
Era de noche, pero podía ser cualquier hora, pues dentro de aquella casa siempre estaba oscuro. Las ventanas permanecían cerradas completamente, las persianas bajadas evitaban que en cualquier momento entrara luz en la habitación, pero tampoco había luz en el resto de la casa. Aunque el resto de zonas de la casa estaban en desuso. Solo la habitación aquella, una de paredes amarillas que no se veían debido a la oscuridad, una habitación que medía más o menos tres metros cuadrados, pero que en la oscuridad se antojaba amplia debido a la falta absoluta de mobiliario. Era una habitación vieja, sin ningún tipo de iluminación, totalmente oscura.
Nunca nadie habría imaginado que se llegaran a hacer cosas tan terroríficas, tan alocadas y sin sentido. Aunque sí que tenían cierto sentido, solo que no era el sentido de los cuerdos. Solo un loco puede conocer ese sentido, solo alguien que ha perdido el juicio puede comprender la razón y encontrar el sentido a tales descabelladas atrocidades.
Nunca nadie entró en la habitación después de la noche del 20 de noviembre de 2009. Nunca nadie volvió a preguntarse el porqué de tales aberraciones, nadie ha tenido desde entonces la valentía de cuestionárselas.
Cuando faltaban quince minutos para la medianoche, un grito alumbró la estancia y fue solo ese grito lo que iluminó la habitación. Las cochambrosas paredes, macizas hacía años, se derrumbaron por la fuerza y la presión. Aquella mujer murió aplastada, después de haber sufrido las más dolorosas torturas que solo un loco puede imaginar. Pero... aún hay algo más.
El loco murió con ella.
Murió.
Desde entonces, todas las noches, cuando faltan quince minutos para la medianoche, un terrible grito que es copia del de la mujer, amanece e inunda las ruinas de la casa.
Y no hay noche que no oiga el grito, ese grito que se me quedó grabado en la memoria.

Mi maestro me contó esta historia, yo solo quería hacerla conocer. Mi experiencia como artista me ha enseñado a valorar lo que uno puede llegar a soñar.

martes, 17 de noviembre de 2009

Manuscrito encontrado


Los resultados académicos no deben influir en mi estado de ánimo.
Los resultados académicos no deben condicionar mi estado de ánimo.
Las notas no son motivo para cambiar mi estado anímico.
Los resultados de los exámenes y las notas no deben ser condicionantes de mi ánimo.
No puedo alterar mi estado de ánimo debido a mis notas.
El estado anímico no debe estar condicionado por los resultados académicos.
Cualquier resultado académico refleja solamente lo
que he dado a conocer que sé en un examen y por ello no puede ser motivo de alteraciones en mi estado de ánimo.
Las notas son en su esencia entes abstractos que reflejan de forma subjetiva lo que el profesor cree que he puesto que conozco, lo cual no debe cambiar mi estado de ánimo ni mi conducta.
Y eso que todavía no me han dado las notas.
Es que me estoy preparando.
________________________________________
Hace unos días encontré un manuscrito en la casa de los abuelos de un amigo mío (la abuela acababa de morir) y he decidido ponerlo por escrito aquí.
Aquí comenzaría la historia, solo que no hay ninguna. Este es el método del manuscrito encontrado, y así es como podría empezar cualquier novela o relato. No sirve más que para abstraer al lector, o para evitar ser acusado de haber escrito lo que has escrito, pues te sirve como excusa. ¿Qué puede ser lo que escribo? En realidad sólo son palabras sueltas que, tal vez con un poco de suerte, en la complejidad del azar, puedan llegar a significar cosas tan bellas como aquellas que no se pueden describir.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Tu voz

He buscado la verdad en tu voz,
he intentado acallar esos lamentos,
me he alejado de ese vivir atroz
del que mi tiempo ha olvidado momentos,
del que mi vida ha querido huir, veloz,
hasta el agotamiento.

Pero tu voz estaba vacía y hueca
y tenía síntomas de locura.
Tu voz me mentía, lloraba seca,
jamás encontrarás para ella cura.
Se sentirá mal porque siempre peca,
no se siente segura.

ED-BS

miércoles, 11 de noviembre de 2009

La Hermandad de la Medianoche

"—¡Rofar, Deimes! —gritó—. Venid aquí.

Los dos guardianes, vestidos ambos con sendas túnicas negras, se acercaron.

—Sí, mi señor —dijeron al mismo tiempo.

—¿Está todo en orden? —preguntó Venom—. Llamad a Balphomet, tengo que saber si el chico sigue encerrado. Y también mandad a alguien al cementerio antiguo para ver dónde demonios está ese descerebrado de Julián. No sé por qué, pero ese hombre me da mala espina. ¿Entendido?

—Sí, mi señor —dijeron de nuevo.

Y salieron de la habitación, dejando a Venom solo en esa densa oscuridad, donde sólo la luz de dos velas permitían distinguir su silueta. Pasaron unos minutos y pensó en volver a una de las habitaciones destinadas a satisfacer sus deseos carnales. Hacía unos momentos había salido de una de esas habitaciones, pero no se sentía satisfecho en ese momento.

No, no puedo hacerlo. Ya no queda tiempo, pensó.

Se levantó del trono y se dirigió a la gran puerta de la sala. Iba a supervisarlo todo otra vez más. Estaba seguro de que todo iba bien (exceptuando a Julián, que todavía no había llegado con el cáliz), sin embargo, quería cerciorarse él mismo de que no había nada que pudiera salir mal. Era para él la noche más importante de su vida, una noche que había ansiado y que había esperado desde hacía muchos años, cuando había entrado a formar parte de la Hermandad de la Medianoche. Esos tiempos le parecían muy lejanos."

Esto es un fragmento extraído de la novela que estoy escribiendo, Apocalipsis a medianoche.